Las paredes en blanco suelen ser una invitación para que los inadaptados dejen sus testimonios, como sucede con este muro, ubicado a pocos metros de la sede municipal de Concepción. Sería auspicioso si las autoridades dispusieran su limpieza con premura. Dejar una pared pintada es como invitar a que se hagan más graffittis.
Pintadas en Concepción
LA GACETA / OSVALDO RIPOLL